La mediateca se configura  a partir de la interrelación de los espacios que brindan funciones culturales, con un gran espacio mayor que los alberga, siendo esta el resultado de la interrelación entre ellos. Se concibe el proyecto como la continuidad del espacio publico de Don Benito, por su condición de ser un espacio abierto las 24 horas.

El conjunto se unifica por medio de una gran cobertura, a modo de plaza cubierta, mediante la cual se filtra la luz, siendo esta la principal fachada del edifico, que además funciona como una pantalla que climáticamente tiene también la condición de refrescar el ambiente, pues evita que llegue la radiación directa del sol y mantiene un constante flujo de ventilación a través de ella. Esta acción de cubrir todo el espacio reotorga la autonomía de vacío urbano preponderante a la plaza de España y simultáneamente aborda el tema del interior de manzana como unidad de paisaje que es una constante en la configuración urbana de Don Benito.

El proyecto establece pautas diferenciada para cada uno de sus frentes urbanos, estableciendo un claro contraste entre ellos, predominado los gruesos muros perimetrales en la fachada norte y este que se cierran totalmente al exterior solo permitiendo el acceso en el norte por un giro en una pequeña plaza que se crea en la esquina, mientras que en la fachada sur hay un paso fluido marcado por los potentes elementos estructurales que dejan toda la zona a desnivel libre de apoyos para que el transito entre niveles sea continuo con una contracción de la escala al pasar por debajo de las salas de grabación (volumen flotante).

© Omar Miranda 2018 / All images copyright Omar Miranda

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